Un día Entre Viñas

Traslado

La experiencia incluye traslado en autobús ida y vuelta.
TRANSVÍA ofrece vehiculos de calidad y un servicio exclusivo.
Durante el viaje nuestro guía se encarga de preparar al grupo en la experiencia realizando una pequeña introducción sobre la bodega y el entorno hacia el que se dirigen los asistentes pero siempre sin desvelar los detalles más exquisitos de aquello que se van a ir encontrando a lo largo de la jornada. Supone una primera toma de contacto con el grupo y los predispone para una experiencia global.

Aperitivo

La primera toma de contacto con el entorno y la bodega se produce en forma de aperitivo de recepción o bienvenida.
Cuando el grupo llega a la bodega, es llevado a un entorno elegido cuidadosamente por la belleza, exclusividad o curiosidad de su entorno.

Al mismo tiempo, Camareros profesionales y uniformados darán inicio a su primera toma de contacto con los vinos de la bodega. Llegó el momento de relajarse y disfrutar al máximo del entorno y por supuesto comenzar a degustar.

Visita a la Bodega y Cata

En la visita se muestra al grupo todo el proceso del vino desde la viña hasta el embotellado.
También descubrirán los lugares más emblemáticos y las curiosidades de cada bodega.

El recorrido finaliza con una cata de los mejores vinos de la propiedad.
Nuestras experiencias siempre cuentan con el enólogo titular o propietario de la bodega para dirigir esta cata de una forma didáctica y práctica mostrando los distintos matices de cada caldo. Se enseña unas pequeñas nociones de cata como por ejemplo el color, el aroma ó la acidez.

Al finalizar la cata hacemos entrega de un diploma a cada asistente otorgándole un título de iniciación a la viticultura. Un detalle más de su paso por la bodega que seguro le harán recordar el sabor de nuestros vinos.

Comida en un marco incomparable

El colofón de esta experiencia es sin duda la comida.
Para ella se localiza un lugar en la bodega que suponga un marco incomparable y único.
A la originalidad del entorno hay que sumar el cuidado extremo con el que se monta la mesa para la comida.

Cada detalle es importante. Las mesas rústicas son decoradas con flores, velas, candelabros, salvamanteles y todos los elementos necesarios para crear la sensación de estar en un banquete exclusivo y sorprendente.

Se servirán platos con reminiscencias de la gastronomía local pero aportando toques de modernidad y cuidando la presentación de manera exquisita.
El comensal podrá degustar tres sorprendentes platos y un postre siempre acompañados de los vinos de la bodega.

El menú se guarda en secreto y no es descubierto por el comensal hasta que lee la minuta que se encontrará en la mesa una vez tome asiento. De esta manera toda la experiencia supone un constante descubrimiento

Sin embargo, siempre se tendrán en cuenta en el momento de la reserva las posibles alergias o intolerancias que pueda sufrir alguno de los asistentes para los cuales (en caso de haberlos) se realizarían platos especiales.